martes, 3 de julio de 2012

La muerte del ser....

Puede sonar pesimista, pero es la realidad, es realismo puro 100%. Somos seres finitos. Tenemos un principio...y tendremos un final. En el ajetreo del día, la mayoría de ocasiones, no reparamos en ello y si tenemos un segundo tratamos de 'atontar' nuestro cerebro racional (no en todos los casos) con entretenimiento.
Pero la noche muestra un sentimiento diferente de nosotros. Nos recuerda que un día acaba, otro comenzará al día siguiente..o no. Los días pasan, uno tras otro. Minutos que se van restando en nuestro camino por este planeta.
A veces, en mitad de la noche, un estremecimiento y un palpitar me despiertan, recordándome que un día no estaré, no seré nada.
A lo largo de los tiempos el ser humano ha tratado de dejar su huella, para pasar así a la posteridad, para que su nombre y su 'alma' nunca mueran. En esta vida estresante y sin sentido cada vez es más complicado pararse a pensar qué es lo realmente importante, lo que deseamos y vivir en consecuencia a ello. Nos dicen que tenemos lo que queremos, que podemos soñar. Pero los sueños que hoy nos venden son materialistas, y confundimos el tener con el ser.
No sé explicarlo bien. Ahora es de día y parece no pesar tanto esa losa de la mortalidad. Pero en la noche a veces despierto pensando sobre ello, como con un vacío interior que siento no llenarse con nada. Eso me hace replantearme muchas cosas.
Nos da miedo desaparecer pero ¿alguien recuerda antes de venir al mundo? Pues lo mismo. No estaremos, no seremos, no existiremos, ni sentiremos, ni pensaremos, nada.
Cuesta asumir que esto sea así. Algún día nos olvidarán, no podremos experimentar según qué vivencias. A veces me paro a observar a mi alrededor, me pregunto si no será esto algo diferente a lo que nos dicen. O tal vez no nos dicen nada, solo sea mi mente. Puede que ya no esté aquí, uno puede llegar a ser invisible, casi como un fantasma. ¿No será eso lo que nos hace crear mundos paralelos y de fantasía? O tal vez este sea el mundo de fantasía y el que desconocemos el real. No todo tiene porque ser exacto, a lo mejor allí en el universo una luz nos transporte a una paz infinita. Pero darle vueltas y vueltas y vueltas solo sirve para continuar, como siempre, 'atontando' nuestro cerebro ante la fatalidad de nuestro sino.
Lo que nos hace ser como somos es nuestra capacidad cerebral. Cuando se apague la electricidad que le da vida, se acabó......o comenzará otra cosa diferente, a tanto no llego sino sería única. Nadie tiene las respuestas. Pero ¿si las tuviésemos qué gracia tendría?
Mientras tanto, seguiré viviendo y contando lo que veo en este mundo llamado tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario